Los primeros años de vida son cruciales para el desarrollo posterior de la persona puesto que la dependencia del niño a los que le rodean y la plasticidad cerebral, que hay en esta etapa, requieren de un ambiente social y afectivo que le permita estimular y satisfacer sus necesidades asi como desarrollar al máximo sus capacidades.
Es importante tener en cuenta que el desarrollo en estas edades es progresivo y trascendental para su evolución futura, por lo que es imprescindible para padres conocer las diferentes etapas por las que los niños.van pasando.

jueves, 4 de julio de 2013

DECÁLOGO PARA EDUCAR CORRECTAMENTE

Todos los padres deseamos lo mejor para nuestros hijos y por ello estamos
dispuestos a realizar los esfuerzos necesarios para conseguir un ambiente donde
nuestros hijos crezcan sanos y felices.

Para conseguirlo conviene tener en cuenta las siguientes pautas fundamentales:

1. Relaciones establecidas sobre el afecto y la firmeza en el trato:

¡¡¡ Querer no significa ni sobreproteger ni sobreexigir!!!
El trato afectuoso natural entre padres e hijos necesita, en ocasiones,
actitudes de firmeza por parte del adulto, para conseguir las conductas mas
adecuadas por parte de los niños. Alabar y corregir adecuadamente son la
base fundamental de una educación y relación equilibradas y la única manera
de conseguir nuestra autoridad y su respeto.

2. Comunicación:

¡¡¡ Si quieres que te hablen, háblales!!!
Dedicar cada día un buen rato a la conversación y al juego con nuestros
hijos es uno de los criterios más importantes para conocerlos mejor, crear un
ambiente en el que se establezcan lazos afectivos cada vez más fuertes y
conseguir que se sientan seguros y felices a nuestro lado.

3. Exigencias adecuadas a la edad de los niños:

¡¡¡ Las responsabilidades crecen a la vez que el niño!!!
Sería inútil pensar que un niño de corta edad puede comportarse como un
adulto. Si el niño no es capaz de entender lo que se le pide que haga, podríamos
caer en una desobediencia continua y en una sensación de fracaso que
en nada ayudaría a una correcta educación.

4. Igualdad de responsabilidad en la educación, del padre y de la madre:

¡¡¡ Lo bien repartido...!!!

Tanto el padre como la madre tienen la misma importancia en la educación
de los niños, por lo que no ha de recaer esta responsabilidad más en uno
que en otro. La falta de tiempo no puede ser una disculpa. “La calidad no depende
de la cantidad”.

5. Unidad de criterios de actuación en la pareja:

¡¡¡ Si uno le dice “no”, el otro no puede decirle “si”!!!
El padre y la madre deben ponerse de acuerdo en cuándo se le debe corregir
y cuándo se le debe premiar, y también en cómo han de hacerlo.
Si no hay unidad de criterios, el niño nunca sabrá lo que debe o no debe
hacer.

6. Ofrecer modelos adecuados de conducta:

¡¡¡ Los niños aprenden lo que ven!!!
Todo aquello que queremos que los niños aprendan, han de verlo previamente
en nosotros. No podemos pedirle por ejemplo que no grite, gritándole;
que no pegue, pegándole; que coma de todo si nunca comemos con él o que
no tenga miedo a los animales, si nosotros huimos de ellos.

7. Implicar a toda la familia en la educación de los niños:

¡¡¡ Porque la familia también educa!!!
Si los padres quieren conseguir un objetivo con su hijo, y el resto de la
familia hace todo lo contrario, crearemos en el niño un conflicto a la hora de
decidir lo que es correcto o no, prefiriendo siempre lo que le resulte más fácil.
Es importante recordar que, generalmente, lo más fácil no tiene por qué ser
lo mejor.

8. Convertirnos en sus compañeros de juego

¡¡¡ Aprender es divertido!!!

Convirtiéndonos casi en su juguete ideal. Les daremos la oportunidad
de explorar, de manipular, de descubrir nuevas experiencias, de conocer los
posibles riesgos y evitarlos..., etc. cediendo poco a poco el terreno a su propia
iniciativa. Estar cerca de sus padres y verlos actuar, también le permite
aprender muchas cosas por imitación.

9. Favorecer su autonomía

¡¡¡ Dejémosles crecer!!!

Enseñándoles pequeños hábitos y habilidades que les permitan ser cada
vez más capaces de actuar de forma autónoma en la comida, la higiene, las
conductas..., etc.

10. Facilitar su sociabilidad

¡¡¡Busquemos amiguitos!!!

Es importante darles la oportunidad de conectar con otros niños y niñas
de su edad, para favorecer su desarrollo social y un mayor conocimiento de
sus propias posibilidades. Frecuentar lugares (parques, jardines...) donde
tengan la posibilidad de relacionarse con sus iguales.


RECUERDE:

Es evidente que educar no es fácil, pero en la medida en que el afecto
y la firmeza; la exigencia y la ayuda esten presentes en nuestra relación
con los niños, ellos crecerán en armonía consigo mismos y con los que le
rodean.

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