Los primeros años de vida son cruciales para el desarrollo posterior de la persona puesto que la dependencia del niño a los que le rodean y la plasticidad cerebral, que hay en esta etapa, requieren de un ambiente social y afectivo que le permita estimular y satisfacer sus necesidades asi como desarrollar al máximo sus capacidades.
Es importante tener en cuenta que el desarrollo en estas edades es progresivo y trascendental para su evolución futura, por lo que es imprescindible para padres conocer las diferentes etapas por las que los niños.van pasando.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Educar con disciplina positiva

Tradicionalmente en la educación de los niños y niñas se ha empleado la disciplina punitiva, basada en el castigo, la cual provoca efectos negativos (resentimiento, venganza, rebelión y reducción de la autoestima). En contraposición a ésta se ofrece la disciplina positiva, basada en el respeto que propone implicar al niño/a fomentando su autocontrol y autoestima, haciendo de ellos personas responsables y respetuosas.

Para educar a los niños y niñas se hace necesaria la disciplina. Los pequeños necesitan saber lo que pueden y no pueden hacer. Aprender que son responsables de sus actos y que toda acción tiene por lo tanto una consecuencia. La disciplina les ayuda a aprender las formas adecuadas de comportarse y actuar. En los primeros años, la existencia de disciplina y normas les aportará seguridad, ya que tendrán una guía para saber cómo actuar.

Pero no debemos entender la disciplina como una imposición de normas, reglas y formas de actuar. La disciplina ha de ser un medio para el desarrollo sano y feliz de los pequeños, un camino para enseñarles a ser autónomos y responsables, que no perjudique su autoestima y no provoque reacciones negativas. La disciplina positiva se basa en el respeto y tiene como objetivo favorecer la maduración de los niños y niñas, para que sean adultos responsables, autónomos y felices.

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